El booster de la nueva economía
Durante siglos, la inversión en activos del mundo real (RWA) ha estado reservada para unos pocos. Inmuebles, deuda, arte o private equity han sido mercados de difícil acceso, costosos y con liquidez limitada. Pero esto está cambiando con la tokenización.
La tokenización, que surgió junto con la tecnología blockchain a mediados de la década de 2010, permite representar la propiedad y los derechos de gestión de activos físicos como bienes raíces, materias primas, bonos e incluso propiedad intelectual, como tokens digitales en una blockchain.
¿Qué significa tokenizar un RWA? En términos simples, es convertir la propiedad o derechos económicos de un activo físico en un token digital, permitiendo su fraccionamiento y negociación global. Esto implica que en lugar de comprar una propiedad entera, un inversor puede adquirir una fracción de ella a golpe de click por un precio mínimo.
Este proceso permite la propiedad fraccionada, mejora la liquidez y la transparencia, y democratiza el acceso a inversiones alternativas. Además, reduce la dependencia de intermediarios y agiliza las transacciones, lo que habilita inversiones más rentables y eficientes.
El impacto económico es inmenso. El mercado inmobiliario global es un sector con barreras de entrada altas y baja liquidez. La tokenización rompe estas barreras, permitiendo acceso a más inversores y acelerando la compraventa de activos.Los bonos, acciones, fondos e inmuebles son los activos con mayor demanda.
Casos reales ya están demostrando su potencial. Fondos tokenizados de bienes raíces han permitido a pequeños inversores acceder a carteras antes exclusivas. Empresas han tokenizado deuda, eliminando intermediarios y reduciendo costos de financiamiento. En Suiza, bancos tradicionales han comenzado a adoptar esta tecnología para ofrecer activos tokenizados a sus clientes. En el sector de bonos tokenizados, Alemania lidera gracias a plataformas como Digital Bond Issuance (DBI) de Deutsche Börse. Y recientemente, HSBC facilitó la emisión de un bono verde digital para la Autoridad Monetaria de Hong Kong en múltiples divisas, marcando un hito global.
Mientras nuevas regulaciones a nivel global se actualizan incorporando la tokenización, la educación del mercado progresa hacia una adopción masiva. Así, mientras instituciones y pequeños inversores disfrutan de oportunidades de inversión en activos tokenizados como el sector inmobiliario, whisky, diamantes o proyectos de energía renovable, el sistema financiero aborda una transformación similar a la digitalización de la banca en los años 90.
La pregunta, consecuentemente, no es si la tokenización de RWA cambiará la economía, sino cuándo su impacto será imposible de ignorar. Y quienes entiendan esto desde ahora estarán a la vanguardia del nuevo paradigma financiero.
Fernando Ors es presidente de Reental y autor de “Impacto 3.0”
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