Blockchain y el futuro de la genĂ³mica

En una era de debates acaloradamente controvertidos en torno a la propiedad de los datos, la privacidad y la monetizaciĂ³n, una pieza particular de datos podrĂ­a decirse que es la mĂ¡s personal de todas: el genoma humano.

Si bien somos 99.9 por ciento idĂ©nticos en nuestra composiciĂ³n genĂ©tica en toda la especie, el 0.1 por ciento restante contiene variaciones Ăºnicas en el cĂ³digo que se cree que influyen en nuestra predisposiciĂ³n a ciertas enfermedades e incluso a nuestros sesgos temperamentales: un modelo de lo susceptibles que somos a todo, desde corazĂ³n la enfermedad y el Alzheimer a los celos, la imprudencia y la ansiedad.

2018 ofreciĂ³ amplios ejemplos de cĂ³mo los malos actores pueden causar estragos con el uso nefasto de incluso datos relativamente triviales. Para aquellos interesados en proteger esta forma de identidad mĂ¡s crĂ­tica, blockchain ha suscitado considerable interĂ©s como una poderosa alternativa a las arquitecturas cerradas y explotaciones propietarias del mercado de datos genĂ³micos existentes, prometiendo en su lugar un protocolo seguro y abierto para el cĂ³digo de la vida.

Cadenas cifradas

La secuenciaciĂ³n del genoma humano hasta el nivel molecular de las cuatro “letras” que se unen a las hĂ©lices bicatenarias de nuestro ADN se completĂ³ por primera vez en 2003. El proyecto costĂ³ $3.7 mil millones y 13 años de potencia de cĂ¡lculo. Hoy en dĂ­a, cuesta $1.000 por genoma Ăºnico y toma solo unos dĂ­as. Se estima que pronto costarĂ¡ tan poco como $100.

A medida que evolucionen el diseño de fĂ¡rmacos impulsados ​​por datos genĂ³micos y las terapias dirigidas, se espera que el interĂ©s de las compañías farmacĂ©uticas y biotecnolĂ³gicas catapulte el mercado de datos genĂ³micos en los prĂ³ximos años, con un pronĂ³stico que alcanzarĂ¡ los 27.600 millones de dĂ³lares para 2025.

Si el conjunto de datos de sus me gusta de Facebook y las maravillas de las noticias ya ha sido reconocido como un activo importante y monetizable, el valor encerrado en su cĂ³digo genĂ©tico aumenta exponencialmente a medida que la revoluciĂ³n en la medicina de precisiĂ³n y la ediciĂ³n de genes acelera.

En el Ăºltimo año, se han otorgado aprobaciones sin precedentes a nuevas terapias gĂ©nicas en los EE.UU. Uno edita las cĂ©lulas del sistema inmune de un paciente para curar el linfoma no Hodgkin; otro trata una rara enfermedad hereditaria de la retina que puede conducir a la ceguera.

Sin embargo, aquĂ­ estĂ¡ el problema.

El potencial inigualable de Genomics para desencadenar un cambio de paradigma en la medicina moderna se basa en aprovechar vastos conjuntos de datos para establecer correlaciones entre las variantes genéticas y los rasgos.

Generar la explosiĂ³n de grandes datos genĂ³micos que todavĂ­a se necesita para decodificar los 4 bits del organismo vivo enfrenta obstĂ¡culos que no solo son cientĂ­ficos, sino tambiĂ©n Ă©ticos, sociales y tecnolĂ³gicos.

Para muchos al borde de esta frontera, aquĂ­ es exactamente donde aparece el fabuloso libro blanco de 2008 de Nakamoto, y la tecnologĂ­a que se conocerĂ­a como blockchain.

Cointelegraph hablĂ³ con tres figuras del espacio genĂ³mico blockchain para descubrir por quĂ©.

¿A quiĂ©n pertenece tu genoma? Resucitando el mamut lanudo … y blockchain

Para el profesor George Church, el genetista inconformista mundialmente famoso de Harvard, las fronteras entre las tecnologĂ­as dentro y fuera del laboratorio son porosas. Tras haber sido pioneros en la secuenciaciĂ³n directa del genoma en 1984, un breve resumen de sus ambiciones recientes incluye intentos de resucitar al mamut extinto hace mucho tiempo, crear cĂ©lulas a prueba de virus e incluso revertir el envejecimiento.

Ahora ha colocado otra tecnologĂ­a de punta en el centro de la revoluciĂ³n de la genĂ³mica: blockchain.

El año pasado, Church -junto con sus colegas de Harvard Dennis Grishin y Kamal Obbad- cofundĂ³ la empresa de blockchain Nebula Genomics. Church habĂ­a intentado durante años acelerar e impulsar la generaciĂ³n de datos genĂ³micos a gran escala. ApelĂ³ a voluntarios para que contribuyeran a su Proyecto Genoma Personal sin fines de lucro (PGP), una ‘Wikipedia’ de datos genĂ³micos humanos de libre acceso que ha acumulado alrededor de 10.000 muestras hasta el momento.

PGP confiĂ³ en las personas que renuncian a la privacidad y la propiedad en la bĂºsqueda del avance de la ciencia. Como dijo Church en una entrevista reciente, en su mayorĂ­a eran “particularmente altruistas” o personas preocupadas por acelerar la investigaciĂ³n de una enfermedad en particular debido a las experiencias familiares.

En otros casos, como le dijo a Cointelegraph el experto en ciberseguridad, Drab Sam Brama, de DNABits, son los propios pacientes los que generan los datos y estĂ¡n “lo suficientemente enfermos como para desechar cualquier preocupaciĂ³n sobre la propiedad y la privacidad”:

“Los muy enfermos vienen al sistema de atenciĂ³n mĂ©dica y dicen: ‘Te daremos todo lo que desees, tĂ³malo, firmaremos cualquier documento, consentimiento. Solo cĂºranos, encuentra una cura'”.

El desafĂ­o es conseguir a todos los demĂ¡s. Si bien nadie sabe exactamente a cuĂ¡ntas personas se les ha secuenciado su genoma hasta la fecha, algunas estimaciones sugieren que es alrededor de un millĂ³n.

Empresas como Nebula y DNABits proponen que un ecosistema tokenizado, habilitado con blockchain podrĂ­a ser el punto de inflexiĂ³n tecnolĂ³gico para la incorporaciĂ³n de las masas.

Al permitir a las personas monetizar sus genomas y vender el acceso directamente a los compradores de datos, Nebula cree que su plataforma podrĂ­a ayudar a reducir los costos de secuenciaciĂ³n “a cero o incluso ofrecer a las personas una ganancia neta”.

Si bien Nebula no subvencionarĂ¡ directamente la secuenciaciĂ³n del genoma completo, un modelo de blockchain permitirĂ­a que los compradores interesados, por ejemplo, dos compañías farmacĂ©uticas, ofrezcan el efectivo para la secuencia de alguien a cambio del acceso a sus datos.

La tokenizaciĂ³n abre la flexibilidad y el consentimiento granular para habilitar diferentes escenarios. Como Brama sugiriĂ³, un propietario de datos podrĂ­a tener derecho a acciones en cualquier fĂ¡rmaco que se desarrolle en funciĂ³n de la investigaciĂ³n que haya habilitado o a que se le reembolse por su prescripciĂ³n mĂ©dica en fichas cripto. Los contratos se publicarĂ­an y harĂ­an hash, y se harĂ¡ referencia al consentimiento del individuo registrado en el blockchain.

Distopias genomicas

Conducir y acelerar la generaciĂ³n de datos es solo una parte de la ecuaciĂ³n.

Nebula realizĂ³ una encuesta que encontrĂ³ que, en lugar de simplemente la asequibilidad, la privacidad y las preocupaciones Ă©ticas eclipsaron a todos los demĂ¡s factores cuando se les preguntĂ³ a las personas si considerarĂ­an o no la secuenciaciĂ³n de su genoma. En otro estudio de 13.000 personas, el 86 por ciento dijo que les preocupaba el mal uso de sus datos genĂ©ticos: mĂ¡s de la mitad se hizo eco de los temores sobre la privacidad.

ENCUESTA DE NEBULA SOBRE LA SECUENCIA DEL GENOMA

Estas preocupaciones no se basan simplemente en la ciencia ficciĂ³n distĂ³pica de los años 90 de Hollywood: piense en el imaginario biopunk de Gattaca sobre una sociedad futura en las garras de la fiebre neo eugenĂ©sica.

Como dice Ofer Lidsky, cofundador, CEO y CTO de DNAtix, la nueva empresa de genĂ³mica de blockchain:

“Una vez que su ADN se ha visto comprometido, no puede cambiarlo. No es como una tarjeta de crĂ©dito que puede cancelar y recibir una nueva. Tu cĂ³digo genĂ©tico estĂ¡ contigo toda tu vida […] Una vez que se ha visto comprometido, no hay vuelta atrĂ¡s”.

Los datos son cada vez mĂ¡s interceptados, comercializados e incluso convertidos en armas. La secuenciaciĂ³n, y mucho menos compartir, su genoma es quizĂ¡s un paso mĂ¡s de lo que muchos estĂ¡n dispuestos a tomar, dada su singularidad, irrevocabilidad y longevidad.

Brama de DNABits dio su opiniĂ³n de ciberseguridad, diciendo que:

“Las consecuencias son muy difĂ­ciles de imaginar, pero en un mundo [en el que] las personas crean portadores como virus que se propagarĂ¡n a las cĂ©lulas del cuerpo y las editarĂ¡n, es aterrador, pero de hecho, todos los componentes bĂ¡sicos ya estĂ¡n ahĂ­: secuenciaciĂ³n del genoma, violaciones de datos, ediciĂ³n de genes. La gente ahora estĂ¡ trabajando para arreglar las principales condiciones de salud mediante la ediciĂ³n de genes in vivo. Pero deberĂ­amos suponer que cada herramienta que existe finalmente tambiĂ©n caerĂ¡ en las manos equivocadas”.

AgregĂ³ que “no estamos hablando de aprovecharse de alguien solo por una noche con GHB o alguna otra droga”, esto afectarĂ­a el resto de la vida de una persona.

Este abril, poco despuĂ©s del escĂ¡ndalo de Cambridge Analytica, las noticias revelaron que los detectives de la policĂ­a habĂ­an extraĂ­do una base de datos de genealogĂ­a de aficionados para fragmentos de ADN de individuos que esperaban que ayudaran a resolver un caso de homicidio que se habĂ­a congelado durante mĂ¡s de treinta años.

La policĂ­a no se resistiĂ³ a acceder a una tienda centralizada de material genĂ©tico que habĂ­a sido subido por un pĂºblico involuntario. Y aunque muchos elogiaron el arresto del Golden State Killer a travĂ©s de una maraña de ADN, otros expresaron una considerable inquietud.

Esta oscuridad de acceso tiene implicaciones mĂ¡s allĂ¡ de la ciencia forense. Si bien la distopĂ­a de Brama puede estar algo distante, hoy existen preocupaciones sobre la discriminaciĂ³n genĂ©tica por parte de los empleadores y las compañías de seguros, la Ăºltima de las cuales actualmente solo estĂ¡ legalmente proscrita en forma parcial. Grishin se hizo eco de esto, señalando que en los EE.UU., “Se le puede negar el seguro de vida debido a su ADN”.

En mayo, la ComisiĂ³n Federal de Comercio de EE.UU. abriĂ³ una investigaciĂ³n sobre empresas de pruebas genĂ©ticas populares para consumidores, incluidas 23andMe y Ancestry.com, sobre sus polĂ­ticas para el manejo de informaciĂ³n personal y genĂ©tica, y cĂ³mo comparten esa informaciĂ³n con terceros.

23andMe y Ancestry.com representan un fenĂ³meno reciente de las llamadas pruebas genĂ©ticas directas al consumidor, cuya popularidad se estima que se duplicĂ³ con creces el año pasado.

Estas firmas usan una tĂ©cnica mĂ¡s estrecha llamada genotipado, que identifica 600.000 posiciones espaciadas a intervalos regulares aproximadamente a travĂ©s de las 6.4 mil millones de letras de un genoma completo. Aunque limitado, aĂºn revela informaciĂ³n genĂ©tica intrĂ­nsecamente personal.

El muy popular kit de genotipado para el hogar 23andMe, solemnemente empaquetado como “Bienvenido a ti”, promete contarle a la gente todo, desde su composiciĂ³n ancestral hasta la probabilidad de pasar la noche en las embravecidas garras del insomnio. El kit viene con un precio tan bajo como $99.

Este julio, la sexta mayor compañía farmacĂ©utica del mundo, GlaxoSmithKline (GSK), invirtiĂ³ $300 millones en un acuerdo de cuatro años para acceder a la base de datos de 23andMe, y se estima que la empresa de pruebas ganĂ³ $130 millones vendiendo acceso a alrededor de un millĂ³n de humanos genotipos, trabajando a un precio promedio de alrededor de $130. En comparaciĂ³n, se informa que Facebook genera alrededor de $82 en ingresos brutos a partir de los datos de un solo usuario activo.

Sistemas de cadena de bloques a prueba de batalla y anĂ³nimos para la revoluciĂ³n de la genĂ³mica.

En este panorama de datos genĂ³micos cada vez mĂ¡s opaco, las empresas monetizan los datos genotĂ­picos generados por sus consumidores, y los datos de secuencia se fragmentan a travĂ©s de silos centralizados patentados, ya sea en los legados sistemas de instituciones de atenciĂ³n sanitaria e investigaciĂ³n o en los tesoros privados de empresas de biotecnologĂ­a.

Llevar la genĂ³mica a la cadena de bloques permitirĂ­a la circulaciĂ³n necesaria para acelerar la investigaciĂ³n, al tiempo que se protege esta informaciĂ³n exclusivamente personal al mantener las identidades anĂ³nimas separadas de los identificadores criptogrĂ¡ficos. Los usuarios conservan el control de sus datos y deciden exactamente con quiĂ©n se comparte y para quĂ© fines. Ese acceso, a su vez, se rastrearĂ­a en un libro auditable e inmutable.

Grishin describiĂ³ la versiĂ³n de Nebula, que colocarĂ­a requerimientos asimĂ©tricos en diferentes miembros del ecosistema. Los usuarios tendrĂ­an la opciĂ³n de permanecer en el anonimato, pero un sistema de cadena de bloques autorizado con nodos de validaciĂ³n verificados requerirĂ­a que los compradores de datos que usan la red sean completamente transparentes con respecto a su identidad:

“Si alguien se comunica con usted, no deberĂ­a ser solo una identificaciĂ³n de red criptogrĂ¡fica, pero deberĂ­a decir que es John Smith de Johnson & Johnson, que trabaja, por ejemplo, en oncologĂ­a”.

Grishin agregĂ³ que Nebula ha experimentado tanto con blockstack como con la cadena de bloques Ethereum (ETH), pero desde entonces ha decidido pasar a un prototipo interno, considerando que la capacidad de 15 transacciones por segundo de Ethereum es insuficiente para su ecosistema.

La Brama de DNABits, tambiĂ©n comprometida con el uso de un sistema autorizado, propuso usar “la forma mĂ¡s simple y robusta de blockchain, es decir, una red de tipo Bitcoin”.

“Entre mĂ¡s potente y mĂ¡s capaz sea el motor que uses, mayor serĂ¡ el ataque a la superficie”.

A prueba de mentiras el blockchain

Se dice que 23andMe almacena alrededor de cinco millones de perfiles de clientes genotipo, y la firma rival Ancestry.com alrededor de 10 millones. Para cada perfil, recolectan alrededor de 300 puntos de datos fenotĂ­picos, creando encuestas que apuntan a averiguar cuĂ¡ntos cigarrillos (piensas) has fumado durante tu vida o si el yoga o el Prozac fueron mĂ¡s efectivos para controlar tu depresiĂ³n.

Un fenotipo es el conjunto de caracterĂ­sticas observables de un individuo que resulta de la interacciĂ³n de su genotipo con su entorno. Generar y compartir el acceso a estos datos es crucial para decodificar el genoma a travĂ©s de una correlaciĂ³n de variantes y rasgos. Pero como señala Grishin, en gran medida autoinformado, la calidad de muchos de los datos existentes es incierta, y una genĂ³mica tokenizada se enfrenta a un obstĂ¡culo en este sentido:

“Si las personas pueden monetizar sus datos genĂ³micos personales, entonces pueden imaginarse que algunas personas podrĂ­an pensar: ‘Si digo tener una condiciĂ³n rara, muchas compañías farmacĂ©uticas estarĂ¡n interesadas en comprar acceso a mi genoma’, que no es necesariamente cierto. El valor de un genoma es algo difĂ­cil de predecir y no es correcto decir que si tienes algo raro, entonces tu genoma serĂ¡ mĂ¡s valioso. De hecho, muchos estudios necesitan muchas muestras de control que son casi normales”.

La educaciĂ³n puede ayudar a las personas a darse cuenta de que no ganarĂ¡n mĂ¡s dinero mintiendo y que un genoma intermedio podrĂ­a ser tan interesante para un comprador como uno inusual. Pero Grishin tambiĂ©n señalĂ³ que un sistema de cadena de bloques puede ofrecer mecanismos Ăºnicos que impiden el engaño, incluso donde la educaciĂ³n falla:

“Blockchain puede ayudar a crear encuestas de fenotipo que detectan respuestas incorrectas o identifican dĂ³nde un participante individual ha intentado mentir. Y esto se puede combinar con sistemas de depĂ³sito en garantĂ­a habilitados con blockchain, donde, por ejemplo, antes de participar en una encuesta, debe depositar una pequeña cantidad de criptomoneda en una billetera de depĂ³sito en garantĂ­a”.

Si las respuestas conflictivas indican que alguien ha intentado mentir sobre su condiciĂ³n mĂ©dica, entonces su depĂ³sito podrĂ­a retenerse de una manera que es mucho mĂ¡s fĂ¡cil de implementar dentro de un sistema de cadena de bloques en comparaciĂ³n con uno que usa monedas fiduciarias.

2018: virus y cromosomas golpean la cadena de bloques

Incluso con solo una fracciĂ³n de la poblaciĂ³n a bordo, dada la intensificaciĂ³n de datos del cĂ³digo del cuerpo, un tsunami de secuencia ya estĂ¡ inundando las tiendas centralizadas existentes.

El conjunto de datos complejo y sin procesar de un solo genoma llega a 200 gigabytes: en junio de 2017, el GenBank del Instituto Nacional de Salud de EE.UU. InformĂ³, segĂºn los informes, mĂ¡s de dos billones de bases de secuencia. Una de las firmas de biotecnologĂ­a mĂ¡s grandes del mundo, BGI Genomics de China, anunciĂ³ ese mismo mes que planeaba producir cinco petabases de ADN nuevo en 2017, aumentando cada año para alcanzar 100 petabases para 2020.

En su entrevista con Cointelegraph, Lidsky propuso que el conjunto de datos en bruto de 200 gigabytes es innecesario para los analistas, enfatizando que la secuenciaciĂ³n inicial del genoma se lee varias veces, “digamos 30 o 100 veces”, para mitigar las imprecisiones. Una vez que se combina, explicĂ³, “el tamaño de la secuencia se reduce a 1,5 gigabytes”. Esto todavĂ­a requiere una compresiĂ³n significativa para llevarlo a la cadena de bloques. Como referencia, el tamaño promedio de una transacciĂ³n en la cadena de bloques Bitcoin (BTC) fue de 423 kilobytes, a partir de mediados de junio de 2018.

Tamaño de transacciĂ³n promedio en la cadena de bloques de Bitcoin, 2014-18.

Tamaño de transacciĂ³n promedio en la cadena de bloques de Bitcoin, 2014-18. Fuente: TradeBlock.com

En junio, DNAtix anunciĂ³ la primera transferencia de un cromosoma completo utilizando la tecnologĂ­a blockchain, especĂ­ficamente el tejido Hyperledger de IBM. Lidsky le dijo a Cointelegraph que la firma habĂ­a logrado alcanzar una tasa de compresiĂ³n del 99 por ciento para el ADN en agosto.

Nebula, por su parte, prevĂ© que incluso en una cadena de bloques, la transferencia de datos es innecesaria y desacertada, dada la sensibilidad Ăºnica de la genĂ³mica. Propone compartir el acceso a datos en su lugar. La soluciĂ³n combinarĂ­a blockchain con tĂ©cnicas avanzadas de cifrado y mĂ©todos de computaciĂ³n distribuidos. Como lo describiĂ³ Grishin:

“Sus datos pueden analizarse localmente en su computadora simplemente ejecutando una aplicaciĂ³n sobre sus datos usted mismo […] con medidas de seguridad adicionales en su lugar, por ejemplo, mediante el uso de cifrado homomĂ³rfico para compartir datos de forma encriptada”.

Grishin explicĂ³ que las tĂ©cnicas homomĂ³rficas encriptan los datos pero aseguran que no son “absurdos”, creando “transformaciones que transforman los datos sin alterarlo”:

“El comprador de datos no obtiene los datos subyacentes en sĂ­, sino que calcula en su forma cifrada para derivar resultados de la misma. Por lo tanto, el cĂ³digo se traslada a los datos en lugar de que los datos se trasladen a los investigadores”.

Los datos cifrados pueden ponerse a disposiciĂ³n de los desarrolladores de las llamadas aplicaciones genĂ³micas, algo que Nebula, DNAtix y muchas otras nuevas empresas emergentes en el campo proponen como una forma de proporcionar a los usuarios una interpretaciĂ³n de sus datos. TambiĂ©n podrĂ­an proporcionar una fuente adicional de monetizaciĂ³n para investigadores y otros desarrolladores de terceros.

¿Pero es la interpretaciĂ³n genĂ³mica ‘outsourcing’ a una aplicaciĂ³n tan simple? El modelo de atenciĂ³n mĂ©dica de hace dĂ©cadas remitiĂ³ a los pacientes a los asesores genĂ©ticos para que revisen los riesgos y hablen sobre las expectativas, lo que ayuda a traducir lo que puede ser desconcertante y, a menudo, atemorizante.

Las firmas de pruebas genĂ©ticas del consumidor ya han sido acusadas de dejar a sus clientes “con muchos datos y pocas respuestas”. MĂ¡s allĂ¡ de satisfacer la curiosidad genealĂ³gica e interpretar una variedad de genes de “bienestar”, 23andMe puede revelar si usted tiene una variante genĂ©tica que podrĂ­a afectar la salud futura y, hasta 2017, incluso ha sido autorizado a divulgar los riesgos genĂ©ticos para la salud, incluso para el cĂ¡ncer de mama y el Parkinson.

Blockchain puede que no le vaya mucho mejor cuando se trata de dejar a las personas en la oscuridad, frente al resplandor azul de las pantallas de sus computadoras. Nebula y DNAtix estĂ¡n considerando cĂ³mo integrar consejeros genĂ©ticos en sus ecosistemas, y Grishin tambiĂ©n propuso que los usuarios podrĂ­an “decidir” si realmente quieren “saber todo” o si solo quieren ideas “accionables”, es decir, cosas que la medicina moderna puede abordar.

Blockchain y grandes farmacéuticas

Se pronostica que las ventas de medicamentos recetados a nivel mundial llegarĂ¡n a 1,2 billones de dĂ³lares para el año 2024. Pero cerrar el circuito de retroalimentaciĂ³n entre los productos farmacĂ©uticos y los millones de personas que toman sus pastillas todos los dĂ­as todavĂ­a enfrenta importantes obstĂ¡culos.

El desarrollo de fĂ¡rmacos se basa en la correlaciĂ³n y el seguimiento del ciclo de vida de los ensayos mĂ©dicos, las pruebas genĂ©ticas, los efectos secundarios de las prescripciones y los efectos a mĂ¡s largo plazo relacionados con el estilo de vida; la tokenizaciĂ³n puede incentivar a individuos y empresas a compartir datos que se generan a travĂ©s de mĂºltiples flujos. Como Brama describiĂ³:

“Los datos de estilo de vida provienen de wearables, telĂ©fonos inteligentes, hogares inteligentes, ciudades inteligentes, compras, interacciones comerciales, redes sociales, etc. Otro es llevado por todos, y ese es nuestro genoma. El tercero es la informaciĂ³n clĂ­nica y de estado de salud generada en el sistema de atenciĂ³n mĂ©dica”.

Brama utilizĂ³ la analogĂ­a de una baraja de cartas para explicar cĂ³mo la cadena de bloques podrĂ­a ser la clave para comenzar a conectar estos datos, al tiempo que protege el anonimato de los propietarios de datos.

Una persona puede tener un nĂºmero ilimitado de direcciones Ăºnicas en su billetera digital. Entrar en una farmacia para comprar un medicamento en particular, por ejemplo, vitamina C, con un cĂ³digo QR, generarĂ­a una transacciĂ³n para una de estas direcciones. Una visita a un mĂ©dico de familia podrĂ­a generar un hash adicional para un diagnĂ³stico en su registro mĂ©dico electrĂ³nico (EMR), por ejemplo, una secreciĂ³n nasal. Esta transacciĂ³n va entre el cuidador y otra direcciĂ³n de billetera.

Un usuario puede optar por poner la correlaciĂ³n entre las transacciones para sus diferentes billeteras en la cadena de bloques y hacerla pĂºblica para que las personas pujen por los datos subyacentes. O bien, pueden mantener la correlaciĂ³n fuera de la cadena y enviar pruebas solo cuando, por ejemplo, una empresa de seguros o un instituto de investigaciĂ³n anuncia a los usuarios que tienen un conjunto particular de transacciones:

“TĂº sostienes la plataforma. Miras las cartas, decides si dices, si no lo dices. Y puede ponerlos sobre la mesa y dejar que todos lo vean, o puede indicar en privado que realmente los tiene. Realmente deja la elecciĂ³n y la implementaciĂ³n a su alcance”.

Fronteras biotecnolĂ³gicas

El profesor Church hizo una analogĂ­a que probablemente haga sonar las campanas para cualquier persona conectada al espacio de la cadena de cifrado y blockchain, diciendo que “en este momento, la secuenciaciĂ³n del genoma es como la de Internet a fines de la dĂ©cada de 1980. Estaba allĂ­, pero nadie lo estaba usando”.

Blockchain y la vanguardia de la investigaciĂ³n genĂ³mica tal vez se hayan acercado mĂ¡s que nunca. Ahora que el ADN en nuestras cĂ©lulas se entiende como un almacĂ©n de informaciĂ³n de por vida, se necesita una tecnologĂ­a nueva y disruptiva para administrar de forma segura y flexible las redes entrelazadas del cĂ³digo del cuerpo.

El advenimiento de la genĂ³mica plantea preguntas que no pueden ser solucionadas solo por la ciencia. Para todos nuestros entrevistados, blockchain podrĂ­a ser la clave para crear los medios de propiedad y circulaciĂ³n equitativos y transparentes que garantizarĂ­an que estas hĂ©lices de biomaterial en bruto no se salgan de control.

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