Las ofertas de empleo en Estados Unidos se mantienen estables en 7,7 millones en octubre, más de lo esperado

Las ofertas de empleo en Estados Unidos apenas cambiaron en octubre, lo que supone otra señal de un enfriamiento del mercado laboral mientras los responsables políticos lidian con el impacto económico de los aranceles, la persistente inflación y los retrasos de los datos federales.

El Departamento de Trabajo informó el martes de que las vacantes se situaron en 7,67 millones, casi sin cambios respecto a los 7,66 millones de septiembre.

Los economistas esperaban una caída más pronunciada, pronosticando que las aperturas caerían a unos 7,2 millones en el mes.

En cambio, la contratación y las separaciones también se mantuvieron en gran medida estables, subrayando un mercado laboral que se está ralentizando pero aún no muestra un nivel de recesión.

Las contrataciones y separaciones siguen siendo moderadas

El informe de JOLTS mostró que las contrataciones se mantuvieron estables en 5,1 millones en octubre, sin movimientos notables en las principales industrias.

Las separaciones totales también se mantuvieron sin cambios en 5,1 millones.

Dentro de esta categoría, las renuncias se mantuvieron estables en 2,9 millones, mientras que los despidos y despidos se situaron en 1,9 millones.

Algunas industrias mostraron descensos: las separaciones totales cayeron en 111.000 en sanidad y asistencia social, y en 34.000 en el gobierno federal.

Las ofertas de empleo en el sector federal también disminuyeron en 25.000.

El ligero aumento de despidos y otro mes de dimisiones contenidas —normalmente consideradas una medida de confianza laboral— apuntan a un entorno laboral marcado por la cautela.

Las ofertas de empleo han disminuido notablemente desde el pico de 12,1 millones registrado en marzo de 2022 durante la expansión posterior a la pandemia.

La incertidumbre política pesa en las perspectivas económicas

El enfriamiento gradual del mercado laboral refleja el impacto persistente de los agresivos aumentos de tipos que la Reserva Federal desplegó en 2022 y 2023 para frenar la inflación descontrolada.

Pero la incertidumbre económica también se ha intensificado tras la reversión por parte del presidente Donald Trump de décadas de política de libre comercio en favor de aranceles generalizados a las importaciones de la mayoría de los socios comerciales.

Las empresas han tenido dificultades para calcular los costes futuros, con muchos importadores trasladando precios más altos a los consumidores.

La inflación sigue estancada por encima del objetivo del 2% de la Fed, lo que complica las decisiones de política del banco central.

Normalmente, una inflación elevada argumentaría en contra de recortar los tipos.

Pero los signos de debilitamiento del mercado laboral han llevado a muchos analistas a esperar que la Fed reduzca su tipo de interés de referencia por tercera vez este año en la reunión de política de esta semana, aunque se espera que la decisión genere desacuerdos internos.

El cierre federal interrumpe el flujo de datos

Un cierre federal de 43 días ha nublado aún más el panorama económico.

El informe JOLTS de octubre se publicó con una semana de retraso, mientras que los datos de septiembre nunca se publicaron por separado debido a trabajadores suspendidos en la Oficina de Estadísticas Laborales.

En su lugar, los datos de ambos meses se combinaron en la publicación del martes.

La interrupción continúa: el Departamento de Trabajo publicará las cifras de empleo de noviembre el próximo martes, con casi dos semanas de retraso.

La tasa de desempleo de octubre no está disponible en absoluto, ya que los funcionarios no pudieron recopilar los datos necesarios de las encuestas durante el cierre.

Algunas cifras de contratación de octubre se publicarán junto con el informe de noviembre.

Las previsiones apuntan a una mayor desaceleración

Los economistas encuestados por FactSet esperan que los empleadores añadieran menos de 38.000 empleos en noviembre, un nivel que subrayaría la marcada desaceleración del mercado laboral.

También anticipan que la tasa de desempleo subirá al 4,5%, lo que, aunque bajo para los estándares históricos, supondría el nivel más alto en casi cuatro años.

Los datos laborales apagados supusieron un impulso modesto al dólar estadounidense, con el índice del dólar estadounidense subiendo un 0,19% hasta 99,29 en el momento de la publicación, mientras los inversores esperan claridad sobre la decisión de política de la Reserva Federal el miércoles.

Crédito: Enlace fuente

Related Articles

Responses

Your email address will not be published. Required fields are marked *